Oración de Pablo VI por las vocaciones:

 

¡Oh Jesús!, divino pastor de las almas, que llamaste a los apóstoles
para hacerlos pescadores de hombres:
atrae hacia ti las almas ardientes y generosas de los jóvenes
para hacerlos tus seguidores y ministros.
Hazlos partícipes de tu sed de redención universal,
por la cual renuevas tu sacrificio sobre tus altares.
Descúbreles el horizonte del mundo entero
donde la silenciosa súplica de tantos hermanos
pide la luz de la verdad y el calor del amor,
para que respondiendo a tu llamado prolonguen aquí en la tierra tu misión,
edifiquen tu Cuerpo Místico, la Iglesia, y sean sal de la tierra y luz del mundo.
Extiende, Señor, tu llamado a muchas almas generosas
e infúndeles el ansia de la perfección evangélica
y de la entrega al servicio de la Iglesia
y de los hermanos necesitados de asistencia y caridad.

Amén.

 

 

Oración por las vocaciones religiosas

 

Espíritu Santo, en la unidad del
Padre y del Hijo, te pedimos,
nos concedas muchas y santas
vocaciones a la vida consagrada.
Que muchos jóvenes por la
profesión de los consejos
evangélicos, siguiendo más de
cerca a Cristo y bajo tu
transformante acción, se dediquen
totalmente a Dios como a su amor
supremo, y consigan la perfección
de la caridad en el servicio del
reino de Dios, procurando tu
gloria, la edificación de la Iglesia y
la salvación del mundo, siendo
signos preclaros en la tierra de la
gloria celestial. Amén.