Misión en Copiapo

MISION INTERCONGREGACIONAL EN EL NORTE DE CHILE - DIOCESIS DE COPIAPO

 

                                     “NI LAS AGUAS TORRENCIALES PODRAN APAGAR EL AMOR”                               (Cantar 8,7)

 

En la Asamblea Nacional de CONFERRE, realizada en el mes de abril en Padre Hurtado, se tocó el tema de la catástrofe que sufrieron los habitantes de Copiapó y alrededores. Ahí se vio la gran necesidad que tiene la gente de apoyo moral y espiritual ante el dolor que los desastres de la naturaleza han causado.

Para ir en ayuda de estas personas que necesitan tanto apoyo, se organizó una misión inter-congregacional por tres años. Las pocas Religiosas que hay en la Zona, ofrecen albergue para las Hermanas que puedan participar en esta misión.

Dicha misión tiene tres modalidades:

1.- Misión larga de inicio del 25 al 31 de mayo

2.- Misión durante el año, una vez al mes.

3.- Misión epistolar esta misión en el compromiso de “adoptar” una persona o una familia durante este año 2015.  Tal adopción implicara escribirle al menos una vez al mes y visitarlo una vez al año.

Respondiendo al llamado de la Asamblea Nacional de Conferre, la Hna. María Pía informó que con gran espíritu apostólico participarán en esta misión, las Hermanas María Asunción y Hna. Sofía en la próxima fecha fijada por la comisión, los días Viernes 26 al Lunes 29 de Junio. Viajarán a Copiapó el jueves 25 de Junio.

Con este hermoso pensamiento de la Madre Paulina queremos compartir con Uds. Queridas Hermanas la experiencia de misión convocada por la CONFERRE NACIONAL.

“ES UNA GRACIA MUY GRANDE QUE DIOS SE DIGNE LLAMARNOS PARA TRABAJAR

EN LA EXTENSIÒN DE SU REINO”  M.P.v.M.  (1877)

copiapo

Vivimos una misión impresionantemente maravillosa y dolorosa pero muy rica en el contacto con la gente y en la experiencia de una comunidad interreligiosa.

La acogida de los encargados fue muy fraternal, vivimos la experiencia de comunidad convocada por el Señor, en esa realidad tan dura que les ha tocado vivir a tantas familias de la ciudad y también del campo y lugares rurales.

Salimos de dos en dos como en el evangelio, teníamos nuestra oración de la mañana antes de salir a visitar a los lugares más afectados, sin nada de nada, porque todo se lo llevo el agua, o quedó sepultado en el barro, que después de tres meses no logran limpiar sus lugares donde vivían, porque su casa ya no está, se la llevo con todo. Ellos nos contaban que tenían sus casas hermosas, con jardines lindos, todo logrado con gran esfuerzo. Fruto de su jubilación, todo desapareció. Sin embargo su ánimo, y deseos de reconstruir, de lograr volver a reconstruir sus casas es maravilloso. Eso da gusto, porque hay esperanza y confianza en sus corazones.

Seguimos confiando en sus oraciones por todas estas personas que tanto nos necesitan, y también por cada misionero para ser capaz de estar a disposición de estos hnos. nuestros.

La próxima misión es del 15 al 18 de julio.

 

------------------------ + -----------------------

 

“Debajo del barro algo nuevo está naciendo…”

 

Queridas hermanas y hermanos

Esta significativa frase la encontramos en un diario mural hecho por niños de Tierra Amarilla. Ella sintetiza el espíritu, la actitud con que los copiapinos y la región de Atacama, se está levantando de la catástrofe recientemente vivida.

Como grupo misionero de religiosas y religiosos de algunas diócesis de Chile, sentimos ante todo una profunda gratitud por esta “gracia”, que nos ha permitido abrir nuestros oídos y corazones, sensibilizarnos frente a tanto dolor, angustia, impotencia, rabia, pero al mismo tiempo,darnos cuenta del espíritu de lucha, valor, entereza, empuje para salir adelante.

Todo nuestro ser de consagrados se ha sentido interpelado y estremecido por diversos sentimientos y emociones frente a la visto y oído:

Ante todo “sorpresa” por la magnitud de lo acaecido, imposible de dimensionar desde lejos:teníamos que estar aquí.

Intentar “ponernos en su lugar”, empatizar con su desconcierto, incertidumbre, miedos, impotencias.

Admiración frente a la actitud positiva de lucha, de enfrentar con empeño la cruda realidad y volver a empezar.

Admiración también, pues constatamos que Dios está “metido muy dentro de nuestro pueblo”. La mayoría, han vivido este vía crucis tomada de la mano de Dios, apoyada y confiada en El.

Asombro ante el valor, la gallardía de la mujer frente a la adversidad; La solidaridad de los jóvenes capaces de vencer dificultades de la naturaleza para llevar ayuda a los que quedaron aislados

Para todos estas experiencias de escucha, de recorrer calles aun llenas de polvo contaminado, de cerros y cerros de barro amontonado, de casas abandonadas totalmente destruidas, ha significado un  “aluvión interior” que nos ha estremecido, removido y cuestionado nuestros estilos de vida tantas veces acomodados  y “quejándonos por todo”.

Sentimos que nuestra misión está empezando, es como una pequeña semilla plantada en medio del barro de donde brota la esperanza de una vida consagrada en salida hacia las periferias existenciales, como la que hoy nos desafía en esta querida Región de Atacama.Dios nos sigue llamando a ser oídos, acompañar, rezar con ellos y ellas

Nos vamos con el desafío de compartir lo visto y oído para suscitar en nuestras comunidades el compromiso misionero con los que hoy nos necesitan con urgencia: los sufrientes de la región de Atacama.

Nos hacemos eco del llamado del primer grupo misionero a “venir y apoyar lo que aquí se está haciendo”. Sí, dejemos por un momento “nuestras obras” y atrevámonos a sembrar en el desierto pues somos testigos que florece.

Al término de la misión en este lugar agradecemos a Dios el permitirnos formar y ser parte de esta comunidad intercongregacional. Para cada una/o de nosotras/os,  fue enriquecedor compartir la vida y la misión con la gente de las diversos sectores mayormente afectados, como Villa Pintores de Chile, Estación Paipote, Tierra Amarilla, los Loros, San Antonio y Diego de Almagro, todos conscientes que formamos un solo cuerpo en Jesús y en su nombre salimos a la misión.

Nuestros sentimientos de viva gratitud por el testimonio de entrega, dedicación y  preocupación por el grupo de padre Guido…..y hermana Julia Ordenes, que nos han llamado a dejar las estructuras que entorpecen el movimiento del Espíritu y el paso ágil de la misión.

Agradecemos la visita del obispo, sus palabras motivadoras e invitantes, como también su cercanía fraterna.